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logo del articulo Los Cristales y Los Signos del Zodiaco

Palabras clave: Felicidad  Terapia  Espiritualidad  Piedras  Minerales  Astrología  Autoayuda  Sanación 

Aquí sigue una pequeña relación de las piedras y los signos zodiacales. Pero nos gustaría recalcar que no necesariamente tenemos que usar la piedra de (por ejemplo) Acuario toda la vida por haber nacido en enero/febrero. Es más divertido y más eficiente elegir las piedras según el momento, la necesidad y la atracción que la piedra ejerce sobre ti.

Nombraremos tres piedras para cada signo, puesto que cada autor/a, libro y revista tiene sus propias ideas sobre el tema, y no parece haber mucho acuerdo sobre la relación entre las piedras y los signos del zodiaco. Así que solo nombraremos las más conocidas:

  • ARIES 21 marzo-20 abril: Jaspe, amatista y cuarzo ahumado.
  • TAURO 21 abril-20 mayo: Cuarzo rosa, esmeralda y crisocola.
  • GEMINIS 21 abril-21 junio: Cuarzo claro, ojo de tigre y aventurita.
  • CANCER 22 junio-22 julio: Piedra lunar, cuarzo claro y perla.
  • LEO 23 julio-23 agosto: Ámbar, cornalina y cuarzo ahumado.
  • VIRGO 24 agosto-23 septiembre: Ágata, turquesa y ámbar.
  • LIBRA 24 septiembre-23 octubre: Cuarzo rosa, lapislázuli y ópalo.
  • ESCORPIO 24 octubre-22 noviembre: Granate, citrino y aventurita.
  • SAGITARIO 23 noviembre-21 diciembre: Amatista, sodalita y turquesa.
  • CAPRICORNIO 22 diciembre-20 enero: Onix, ojo de tigre y obsidiana.
  • ACUARIO 21 enero-19 febrero: Amatista, aguamarina y azabache.
  • PISCIS 20 febrero-20 marzo: Aguamarina, jade y amatista.


Es preciso tener presente que las piedras y los cristales irradian energía, una energía muy sutil. Esa energía difiere en frecuencia entre cada piedra. Por ejemplo, una amatista tendrá una carga energética radicalmente diferente a una obsidiana. Por ello es importante guiarse por las mismas piedras, dejar que sean ellas mismas las que nos indiquen cual elegir. Dicho de otro modo, aprendamos a sentirlas; si nos gustan, si nos atraen, entonces son buenas para nosotros/as. No importa lo que nos digan los libros, ni los/las entendidos/as; es muchísimo más importante la impresión que nos causan las propias piedras. ¡Confíen en su propia intuición!